jueves, 6 de junio de 2013

BANCA PARA PERSONAS MAYORES: Carta real enviada a un banco por una señora de 86 años.




Le escribo para darle las gracias por haber rechazado 
el cheque que emití para pagarle a mi gásfiter. 

Según mis cálculos, deben haber transcurrido tres 
nanosegundos entre la presentación de su cheque y 
la llegada a mi cuenta de los fondos necesarios 
para cubrir su pago. 

Me refiero, por supuesto, al depósito automático 
mensual de mi pensión completa, un arreglo que, 
lo admito, ha estado en vigor durante sólo ocho años. 

Esos tres nanosegundos fueron suficientes para 
hacer un débito en mi cuenta por US $ 30 en concepto 
de sanción por las molestias causadas a su banco. 

El agradecimiento que ahora expreso nace porque 
este incidente me ha hecho repensar mis errantes 
procedimientos financieros y bancarios. 

Me di cuenta de que, si bien yo personalmente contesto 
todas las llamadas telefónicas y cartas de su banco, 
cuando yo trato de contactarlos me enfrento a lo impersonal, 
a una sobrecarga de frases pre-grabadas, encuentro una 
entidad sin rostro, que es en lo que su banco se ha convertido. 

A partir de ahora, yo, como usted, elijo sólo hacer frente 
a una persona de carne y hueso. 

Los pagos de mi hipoteca y de mi tarjeta de crédito, entonces, 
en adelante ya no se harán por débito automático. Llegarán 
a su banco cheques en un sobre, dirigido personalmente y 
en forma confidencial a un empleado de su banco que usted 
debe nombrar a la brevedad. 

Tenga en cuenta que abrir un sobre dirigido a otra persona 
es un delito, con arreglo a la Ley Postal. 

Adjunto un juego de formularios que su empleado elegido 
deberá completar. 

Lamento que requiera 8 páginas pero, como Ud. comprenderá, 

necesito saber tanto de él o ella como su banco sabe acerca de mí.

No hay otra alternativa. 

Tenga en cuenta que todas las copias de su historial médico 
deben ser refrendadas por un Notario Público, y los datos 
obligatorios sobre su situación financiera (ingresos, deudas, 
activos y pasivos) deben ser acompañados 
de pruebas documentales. 

A su debido tiempo, a mi conveniencia, proporcionaré 
a su empleado un número PIN que él/ella debe citar 
para tratar conmigo. 

Lamento que no puede ser inferior a 28 dígitos, pero, 
de nuevo, me he inspirado en el número de botones 
que me requieren a mí para acceder a mi cuenta en 
vuestro servicio phone banking. 

Como se suele decir, la imitación es la forma más 
sincera de adulación. Por eso, permítame nivelar 
el terreno de juego aún más. 

Cuando me llamen, pulsen los botones de la siguiente manera: 

Inmediatamente después de discar mi número de teléfono, 
presione * para conversar en inglés. A continuación, pulse:

# 1. Para hacer una cita conmigo.

# 2. Para consultar sobre algún pago faltante. 

# 3. Para transferir la llamada a la sala de mi casa 
       en caso de que yo esté allí. 

# 4. Para transferir la llamada a mi habitación 
        en caso de que esté durmiendo 

# 5. Para transferir la llamada a mi baño en caso 
       de que esté atendiendo a la naturaleza. 

# 6. Para transferir la llamada a mi teléfono móvil 
       si no estoy en casa. 

# 7. Para dejar un mensaje en mi ordenador. En este caso, 
        una contraseña será necesa ria . La contraseña será 
        comunicada a su empleado una vez que haya cumplido 
        los requisitos ya descritos. 

# 8. Para volver al menú principal y escuchar nuevamente 
        las opciones 1 a 7. 

# 9. Para presentar una queja o una pregunta general. 
        En este caso, el contacto quedará en suspenso, 
        a la espera de mi atención. Si bien esto puede, 
        en ocasiones, ocasionar una larga espera, escuchará 
        música mientras dure la llamada.
        Lamentablemente, pero de nuevo siguiendo su ejemplo, 
        le comunico que también deberé cobrar una tarifa 
        a fines de sostener el funcionamiento de estas 
        nuevas disposiciones.

Su humilde cliente.


Y recuerde: no haga que la gente vieja se vuelva loca. 
No nos gusta estar viejos, por lo que no hace falta mucho 
para irritarnos.





No hay comentarios: