Mostrando entradas con la etiqueta investigación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta investigación. Mostrar todas las entradas

miércoles, 28 de octubre de 2015

Visiones del mas allá y enfermos terminales

La mayoría de las personas que están a punto de fallecer reciben la “visita” de sus amigos muertos en sus últimas horas de vida.

Fuente:Yahoo.esNoticiasInternational 

En el estudio participaron pacientes “terminales”.
Cuando las personas están a punto de fallecer a menudo son “visitadas” por amigos y familiares muertos. Se les aparecen en forma de visiones que les reconfortan en sus últimas horas.
Visiones.
A medida que se acerca la muerte, las visitas se vuelven cada vez más frecuentes.

No es la primera vez que se habla de este fenómeno, pero no existían estudios serios hasta ahora. Aunque los científicos continúan sin saber cuáles son las causas de estas visiones.

Un equipo de científicos de Canisius College, una universidad situada en Nueva York, entrevistó a 66 pacientes de un hospital para enfermos terminales.

Esta investigación se centró en un fenómeno común pero escasamente estudiado y descubrió que la mayoría de los pacientes tenían este tipo de visiones al menos una vez al día.

Muchos de ellos aseguran que las visitas “parecían reales”, y que la mayoría de las personas que se manifestaron habían sido amigos o familiares suyos.

Los investigadores escribieron: “A medida que estas personas se acercaban a la muerte, se volvían más frecuentes estos reconfortantes sueños y visiones en los que aparecían personas cercanas ya fallecidas”.

“El impacto de estas experiencias previas a la muerte sobre los pacientes, de estas apariciones de personas cercanas, puede resultar profundamente significativo…”.

“Las visiones se pueden producir meses, semanas, días u horas antes de la muerte, y generalmente ayudan a aliviar el miedo, lo cual permite afrontar con mayor fortaleza esta transición definitiva entre los dos mundos”:
Por:Rob Waugh 

sábado, 7 de julio de 2012

Pechos femeninos: Tamaño y cáncer de mama.


Siempre se ha pensado que el tamaño del busto podría predecir el riesgo que se tiene de sufrir una cáncer de mama. Sin embargo hoy, una nueva investigación encontró la primera evidencia genética que vincula el riesgo de contraer un cáncer un cáncer de mamas con la dimensión de los pechos.

Los investigadores de la empresa estadounidense de genética 23andMe, descubrieron que algunos factores de la morfología de las mamas, como su densidad, están directamente implicados en el cáncer mamario.

Y aunque hasta ahora, es sabido que el tamaño de los pechos es hereditario, no se había podido encontrar un vínculo genético entre el tamaño y la enfermedad.

Para llegar a esta conclusión, los científicos analizaron los datos genéticos de 16.175 mujeres de origen europeo, realizando un registro de la medida del sostén que utilizaban, los que posteriormente fueron comparados con los de millones de mutaciones genéticas.

Después de tomar en cuenta algunos otros datos como la edad, antecedentes genéticos, cirugías de mama, historial de amamantamiento y embarazos, se encontraron siete variantes, o polimorfismos de un sólo nucleótido (SNP), vinculadas al tamaño, donde tres de estos SNP estaban vinculados al riesgo de cáncer.

“Los resultados de este estudio muestran que algunas de las mismas vías genéticas inciden tanto en el crecimiento normal de los senos como en el cáncer de mama”, explicó el doctor Nicholas Eriksson, quien dirigió el estudio.

Donde agrega que: “Algunos estudios han encontrado que los senos más grandes en las mujeres jóvenes están asociados con un ligero incremento en el riesgo de cáncer de mama” Una idea que se apoya en el estudio dada esta relación.

Según el investigador, el responsable de este vínculo parece ser el estrógeno.

“Se sabe que una de las variantes regula la expresión del gen receptor de estrógeno que juega un papel vital en el crecimiento de las glándulas mamarias y en la mayoría de los casos de cáncer de mama. Otra de estas mutaciones está localizada en la región del genoma que a menudo muestra anormalidades en las personas con un cierto subtipo de cáncer de mama” agregó.

Y aunque el estudio no quiere decir que los factores genéticos son suficientes para explicar la asociación entre tamaño y riesgo, sí muestran que ambos están vinculados.

“Aunque estos resultados no apoyan directamente una relación epidemiológica entre el tamaño de los senos y el cáncer, este estudio contribuye a un mejor entendimiento entre la sutil interacción entre la morfología de los senos y el riesgo de cáncer de mama” concluye Eriksson.

miércoles, 4 de enero de 2012

La "Chispa" que puede quemarte...

Te has preguntado alguna vez ¿Por qué la Coca-Cola siempre se presenta con una sonrisa?: Porque te entona.

Aunque ya hace casi cien años que quitaron la cocaína de la fórmula ¿y sabes por qué?: Porque era innecesaria.

SUS EFECTOS PASO A PASO...

En los primeros 10 minutos:
10 cucharaditas de azúcar entran en tu sistema digestivo (el 100% de la cantidad diaria recomendada) lo único que impide que vomites debido a tanto edulcorante es el uso del ácido fosfórico, que disimula el sabor permitiéndote digerirlo.

A los 20 minutos:
Tus niveles de azúcar se disparan, causando que aumente la insulina. Tu hígado responde transformando todo el azúcar que encuentra en grasa (y hay mucho azúcar en tu organismo en este preciso instante).

A los 40 minutos:
Se completa la absorción de cafeína. Tus pupilas se dilatan, tu presión sanguínea se eleva, y como respuesta tu higado introduce más azúcar en tu torrente sanguíneo. Los receptores de adenosina de tu cerebro se bloquean para evitar el adormecimiento.

A los 45 minutos:
Tu cuerpo aumenta la producción de dopamina, estimulando los centros de placer de tu cerebro. Básicamente, así es como actúa la Heroína.

A los 60 minutos:
El ácido fosfórico bloquea el calcio, zinc y magnesio en tu intestino grueso, acelerando tu metabolismo. Además, las altas dosis de azúcar y edulcorantes artificiales aumentan la eliminación de calcio mediante la orina.
Las propiedades diuréticas de la cafeína hacen efecto (tienes que ir al servicio). Éste es el momento en que expulsas el calcio, magnesio y zinc que debería ir dirigido a tus huesos, así como también sodio, electrolitos y agua.


Mientras decae la fiesta dentro de tu organismo, termina el efecto de golpe de los edulcorantes y empiezas a notar la falta de azúcar, con lo que te pones irritable o depresivo. Ahora mismo has, literalmente, meado toda el agua que contenía la bebida, pero no sin antes acompañar la expulsión de valiosos nutrientes que tu cuerpo podría haber empleado para cosas como hidratarte o construir huesos y dientes más fuertes.

Un par de horas después vendrá el bajón de la cafeína (algo menos si eres fumador). Pero, eh, tómate otra Coca-Cola, ¡es la chispa de la vida!

Postdata:
La Coca-Cola en sí no es el enemigo, sino la combinación de elevadas dosis de azúcar, cafeína y ácido fosfórico, algo común en casi todas los refrescos gaseosos.

miércoles, 28 de septiembre de 2011


Hace más de 50 años se implantó el primer marcapasos. Pesaba más de 50 kilos y se alimentaba con una batería de automóvil.
Antes de su muerte, el mismo creador del primer prototipo, dejó el diseño de un marcapasos del tamaño de un tercio de un grano de arroz. Se alimenta con la energía del propio corazón y puede ser implantado mediante una cirugía ambulatoria.
Y aun precio mucho más accesible que los actuales equipos.

martes, 13 de julio de 2010

Alzheimer: Investigan relación entre el tamaño de la cabeza humana y la demencia.


Fuentes: BBC_MUNDO y "LaTerceraOnline": Los científicos de la Universidad Técnica de Munich, Alemania, llevaron a cabo pruebas de memoria y capacidades cognitivas en pacientes con Alzheimer.



 Descubrieron que los individuos con cabezas mayores obtuvieron mejores resultados que los de cabezas más pequeñas.


 Los investigadores creen que tener una cabeza grande significa contar con mejores reservas para amortiguar los daños que causa la muerte de células cerebrales vinculada a la demencia.


 La investigación -publicada en la revista Neurology- fue llevada a cabo con 270 pacientes en clínicas especializadas en trastornos de memoria en Estados Unidos, Canadá, Alemania y Grecia.


 "Estos resultados apoyan la teoría de la reserva cerebral, la capacidad individual para resistir los cambios en el cerebro", afirma el doctor Robert Perneczky, quien dirigió el estudio.


RESERVA CEREBRAL


 "Nuestros resultados también ponen de manifiesto la importancia de un desarrollo óptimo cerebral en las primeras etapas de vida, ya que el cerebro alcanza 93% de su tamaño total a los seis años de edad", agrega.


 La reserva cerebral, explican los científicos, puede definirse como la capacidad de recuperación y resistencia -la plasticidad- del cerebro a los daños sufridos.


 La teoría propone la existencia de un límite establecido que, una vez alcanzado, conduce inevitablemente a las manifestaciones clínicas de la demencia.


 Los pacientes fueron sometidos a pruebas de memoria y habilidades cognitivas y a un escáner cerebral para evaluar el alcance de su enfermedad.


 También se les midió el tamaño de la cabeza que se determinó por la medición de la circunferencia.


 Los resultados mostraron un vínculo entre una cabeza grande y un mejor rendimiento en las pruebas, incluso cuando los pacientes tenían la misma cantidad de pérdida neuronal relacionada al Alzheimer.


 Específicamente, explican los científicos, a cada 1% de muerte neuronal se le asoció un centímetro adicional de tamaño de cabeza con 6% de mejores resultados en las pruebas de memoria.


 La medición de la cabeza es una forma de medir la reserva cerebral y el crecimiento del cerebro.


 Como explica el doctor Perneczky, aunque el tamaño del cerebro -y la cabeza- está en gran parte determinado por la genética, los factores de estilo de vida pueden también tener un impacto.


LOS "CRITICOS" PRIMEROS AÑOS


 La mala nutrición o las enfermedades en los primeros años de vida pueden atrofiar el crecimiento, por eso, dicen los científicos, los primeros años de desarrollo son críticos.


 "Si mejoramos las condiciones prenatales y de las primeras etapas de vida podríamos aumentar significativamente la reserva cerebral", dice el científico.


 "Y esto podría tener un impacto en el riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer o en la reducción de la severidad de los síntomas del trastorno".


 Pero como señala el doctor Simon Ridley, jefe de investigación de la organización Alzheimer´s Research Trust, "esta enfermedad es muy compleja, así que debemos ser cuidadosos y no centrarnos demasiado en un solo factor de riesgo, particularmente si no hay mucho que podamos hacer sobre el tamaño de nuestra cabeza.


 "Los investigadores también proponen la idea de que la nutrición, lesiones o infecciones en las primeras etapas de vida pueden tener un impacto en la reserva cerebral, y sugieren que debemos cuidar nuestro cerebro desde el primer día de vida".


 El experto cree, sin embargo, que éste es solo un aspecto de la enfermedad.


 "La investigación es la única respuesta a la demencia. Debemos invertir en la investigación ahora para poder obtener los tratamientos que necesitamos para evitar una futura crisis de demencia".